Revista Enfoque Expolit
 
 
 
 
Inicio Edición Actual Temas y Secciones Publicidad Contáctenos
 
 
Revista Enfoque Expolit, Año 17 Número 42
ampliar la portada
Año 17, Número 42
 
 
Ver a los niños como los ve Jesús
  • por Larry Fowler, publicado en la revista número 42  
 
imprimir
agrandar la letra
enviar a un amigo
 
 


El ministerio a los niños está siendo empujado y tironeado por modelos educacionales, análisis estadísticos, técnicas de crecimiento, cambios culturales y avances tecnológicos. Pero con el peso de todas estas influencias, se presta poca atención a lo que debería ser la influencia más importante para moldear el ministerio a los niños: la Palabra de Dios. Todas estas otras influencias pueden ser muy útiles, pero deberían construirse sobre verdades bíblicas, y no a la inversa.

La reacción de Jesús frente al error de sus discípulos.

«Cuando Jesús se dio cuenta, se indignó y les dijo: Dejen que los niños vengan a mí, y no se lo impidan, porque el reino de Dios es de quienes son como ellos» (Marcos 10:14).

¿Qué hicieron los discípulos para que Jesús se enojara tanto? Considere este pensamiento: Ellos pensaron que los niños eran una interrupción. Pensaron que bendecir a los niños era menos importante que la conversación que estaban teniendo. Esa actitud fue la base de sus acciones y el motivo del enojo de Jesús. Dicho de otro modo, pensaron que los asuntos adultos eran más importantes que ministrar a los niños.

Una de las actitudes incorrectas frente a los niños es pensar que son una molestia: -Debemos ocuparnos de ellos, ¡especialmente durante el servicio de adoración! ¡Debe existir una iglesia para los niños, porque los niños distraerán la atención de los adultos! Debemos hacer algo con ellos, incluso si es solo mostrarles un video para que estén en silencio. Alguien debe hacerlo, si no se obstaculizará el ministerio para los adultos.

Posiblemente los discípulos mismos tuvieron esta actitud.

Cuando está presente esta postura, hay apatía hacia el ministerio a los niños. Cuando este pensamiento se filtra en la iglesia, se revela a través del alineamiento de los recursos. Lo mejor de reclutar esfuerzos, del presupuesto de la iglesia, del mantenimiento de la familia, etc. se reserva para el ministerio de adultos, y el ministerio de niños recibe las migajas.

Pero los que trabajan con niños también pueden tener esta actitud: La preparación de las lecciones es mínima; se presta poca atención a los objetivos de aprendizaje; no hay cooperación ni comunicación con los padres de los niños; y los diversos ministerios para niños no coordinan sus esfuerzos. Cuando esto se da en el hogar, la televisión se convierte en la principal herramienta para mantener calmos a los niños. Los padres secretamente están contentos cuando sus hijos juegan video juegos, porque no los molestan. Raramente piensan en su nutrición espiritual.

Cierre los ojos y diga la palabra «gente». ¿Qué ve? ¿Solo adultos? ¿O hay niños en su imagen mental? Cuando los discípulos vieron a los niños pequeños que le llevaban a Jesús, no veían personas. Tal vez veían personas futuras, pero no personas en tiempo real.

La respuesta de Jesús demuestra una perspectiva diferente. Él no le dijo a los discípulos «Dejen que los niños vengan a mí… porque ellos son nuestro futuro», sino que los reprendió: «Dejen que los niños vengan a mí… porque el reino de Dios es de quienes son como ellos» (Marcos 10:14). En otras palabras, no meramente debido a su valor futuro, sino al valor presente, los niños pequeños eran importantes para Jesús. Eran personas en tiempo real que lo necesitaban. Para Jesús, un niño no era por supuesto un hermano, ni meramente una herramienta, ni alguien con valor en el futuro, sino una persona real… ahora. Se detuvo en lo que estaba haciendo y les prestó toda su atención.

Cuando vemos a los niños como los ve Jesús, ministrarlos se convierte en una prioridad.

Artículo leído 259 veces
Ver a los niños como los ve Jesús
¿Puede su iglesia o su hogar tener un inisterio para niños firmes en la fe, un ministerio infantil sólido y bíblico? ¿Está en su lugar el fundamento correcto para ello?
Artículos relacionados
 
¡Mira papá, puedo volar!
 ¡Qué maravilloso –pensé-, que incluso en mi subconsciente, aunque toda lógica señala lo contrario, tengo un padre que cree que puedo volar!
 
Comencemos por el principio
 “He aquí yo hago cosa nova; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad”.
Isaías 43:19
 
Comienza la tormenta
 “Doy gracias a mi Dios siempre que me acuerdo de vosotros”.
Filipenses 1:3
 
Cómo criar hijos delincuentes
 ¿Qué clase de padre soy? ¿Cómo poder formar correctamente a nuestros hijos, cuáles son los límites? ¿Cuáles son las pautas de corrección? ¿Debemos ser fuertes o débiles en la crianza?
 
Cómo disciplinar a los varones
 Consejos prácticos y aliento para aquellos que están formando a la próxima generación de hombres.
 
Cómo motivar a sus alumnos
 Hay dos tipos de motivación fundamentales: la extrínseca y la intrínseca, y estas se expresan de diferentes maneras.
 
Criando hijos ejemplares
 ¿Qué es una familia ejemplar?
 
Cuando la cuna está vacía
 “Cuando Raquel se dio cuenta de que no le podía dar hijos a Jacob […] le dijo a Jacob: ¡Dame hijos! Si no me los das, ¡me muero!”
Génesis 30.1
 
Desarrolle una familia fuerte
 “¿Desea una fe floreciente en su hogar pero no sabe bien cómo lograrla? Todos anhelamos un crecimiento espiritual desbordante para nuestras familias, pero luchamos para que las malezas y las espinas de este mundo no nos ahoguen”.
 
Disciplina y amonestación
 “Nuestros hijos necesitan ser instruidos mediante el ejemplo”.
 
Ver a los niños como los ve Jesús

Este artículo ha sido tomado del libro:

Niños firmes en la fe
por Larry Fowler
ISBN 9780829754582

A veces los niños son vistos en términos de su valor futuro. Para Jesús, los niños eran preciosos en el momento, y él les dio su completa atención y amor. Debemos ver a los niños de la misma manera y asegurarnos de que la forma en que les enseñamos está basada en lo que debe ser la más importante influencia, la Palabra de Dios.


 
 
Revista Enfoque Expolit © 2001 - 2009 • Todos los derechos reservados