Por Kurt Bruner En el año 1990 me convertí en algo que Dios ha sido siempre—un padre. Ocurrió nuevamente dos, siete y diez años después. Ahora paso mis días experimentando lo bueno y lo malo de lo que significa ser el papá de alguien. Ser para mis hijos la representación más alta en la tierra de una persona celestial.
Algunos de los momentos más inspiradores llegan cuando cla-ramente me veo a mí mismo en uno de los niños. Del perfil de una nariz al tono de voz, cada niño tiene características de su madre y mías. Es como cuando un artista ve un poco de sí mismo en lo que crea.
Pienso que Dios nos permite convertirnos en padres para que podamos sentir lo que significa para Él ser nuestro Padre. No puedo evitar el amor que siento por mis hijos, como un impulso irresistible entretejido en la tela de mi ser. Podría morir por ellos.
Dios podría hacerlo también. De hecho, lo hizo.
Sé lo que es verme a mí mismo en mis niños y el gozo que proviene de su felicidad. Sé lo que es protegerlos de cualquier daño, pero dejándolos aprender de sus propios errores. Sé lo que es ponerme furioso por sus desobediencias mientras detesto la necesidad de castigarlos. Sé lo que es dejar a un lado mis propios deseos para satisfacer sus necesidades.
En pocas palabras, sé algo de cómo se debe sentir Dios, porque Él me ha permitido probar lo que es ser el padre de alguien. Y de las muchas cosas que ser papá me ha enseñado sobre Él, estoy muy seguro de esto: Dios nos ama. No puede evitarlo.
¿Se puede confiar en ti?
Por John Townsend
Cuando confías en tu cónyuge te sientes tan seguro que nada importa, es decir, te sientes libre de preocupaciones. No tienes que ocultar quien eres ni tienes que protegerte a ti mismo.
Ahora, ponte en el lugar de tu cónyuge y examina cómo tú lo afectas. Pregúntate, «¿De qué formas no he sido digno de confianza?». Quizás fuiste crítico o duro cuando admitió una falta, o una debilidad. Esto hace perder la confianza y muestra que no se te pueden entregar las partes más vulnerables del corazón. O tal vez no has cumplido tus promesas. Pedir a tu cónyuge una aportación honesta te revelará áreas que podrías necesitar mejorar para construir la confianza en tu matrimonio.
Extracto de la revista Focus on the Family [Enfoque a la Familia], Abril 2008, edición para parejas.

