El factor importante que debemos analizar al abordar este tema es que la radio, la televisión, el Internet, son medios masivos de comunicación social. Recursos para alcanzar a millones de personas.
Internet, entre ellos, es un medio que tenemos disponible no solo para bendecir a millones de personas sino también para que nuestro hogar sea bendecido plenamente con material como devocionales familiares, predicaciones, videos musicales, sitios web para que los niños aprendan de la Biblia, estaciones de radio cristianas, artículos y reflexiones. Sin embargo, se nos ha enseñado, en muchos casos, a alejarnos del Internet y de cibercharlas o «chats» por temor a que los niños puedan acceder a pornografía, u otras razones, que bien pueden ser supervisadas por los padres o por software que bloquean contenidos nocivos.
También podemos usar los «chats» y foros de discusión y opiniones en línea para dar consejería y animar a aquellos que pasan por problemas, que les rondan ideas suicidas, o que viven en hogares destruidos.
Dejar Internet de lado es permitirle al enemigo usar este medio para seguir contaminando las mentes de la humanidad. La tecnología avanza y la comunicación aumenta, y nos conectamos como nunca antes lo habíamos hecho. Es tiempo para, utilizando estos avances tecnológicos, decirles a otros lo que Jesucristo está haciendo en todo el mundo.
Preparémonos para servir mejor a Dios aprendiendo nuevas técnicas y usando los recursos que ya tenemos a nuestra disposición.