Revista Enfoque Expolit
 
 
 
 
Inicio Edición Actual Temas y Secciones Publicidad Contáctenos
 
 
Revista Enfoque Expolit, Año 17 Número 42
ampliar la portada
Año 17, Número 42
 
 
Época de «vacas flacas»
  • por Carlos Barbieri, publicado en la revista número 42  
 
imprimir
agrandar la letra
enviar a un amigo
 
 


Apenas un par de días antes de sentarme a escribir esta nota leí el artículo de un conocido economista en los Estados Unidos haciendo referencia a la tan conocida historia bíblica, para nosotros, de las vacas gordas y las flacas.

Por lo general, me gusta leer sus comentarios sobre temas económicos en América Latina, para luego, en mis viajes y en los trabajos que realizamos en distintos países, poder tener una idea un poco más erudita sobre los temas del bolsillo que, lo deseemos o no, terminan repercutiendo en todos los niveles de la sociedad.

Las crisis económicas son simplemente escasez de dinero y abundancia de temor.

Nunca antes, en ningún artículo que leí de este economista detecté referencias bíblicas o religiosas en general. – ¡Qué casualidad!, pensé. Ante la crisis, la referencia fue la Biblia.

Las flacas no son tan flacas

Cuando la pesadilla interpretada por el profeta se convirtió en realidad, y comenzaron los siete largos años de escasez, la crisis económica se manifestó y sacudió a quienes no estaban preparados. Pero para el faraón, rey de Egipto, y su pueblo, que escucharon y obedecieron el consejo de Dios de acumular cuando había abundancia, les fue muy bien. Y a José le fue mejor aún. Se posicionó en la corte y adquirió inmensos poderes políticos. Pudo presentarse antes sus hermanos y perdonarlos, regresar a su padre y atenderlo en su vejez, al igual que a todo su pueblo que sufría por la crisis (la historia completa puede leerse en el libro de Génesis).

No podemos negar la humanidad, la cual nos lleva automáticamente, y ante cualquier crisis, a buscar a papá o a mamá. Necesitamos algún lugar en donde sentirnos seguros. Un hogar, una cama cálida en donde escondernos debajo de las sábanas.

Eso es comportarnos como seres humanos. Cuando somos grandes, algunas cosas cambian. Tenemos hijos que buscan en nosotros esa seguridad, tenemos padres mayores que necesitan sentirse seguros en sus hijos adultos y fuertes.

Muchas veces también sucede entre los empleados que necesitan ver en su jefe a alguien que los proteja, que les mantenga el trabajo y el salario. Si estamos liderando en una iglesia o en la comunidad, hay gente que busca seguridad en sus dirigentes. Y nosotros a ¿quién recurrimos?

De manera automáticamente humana, repitiendo la expresión, acudimos a Dios. Sabemos que allí podemos encontrar esa seguridad. Por ello, deduzco, la referencia a la historia bíblica de aquel economista en su escrito.

Cualquier dificultad o crisis por la que atravesamos es una moneda que en una cara tiene reflejado el peligro y los riesgos, y en la otra la oportunidad que provee beneficios a largo plazo.

Si en la emergencia del problema el temor se apodera de nosotros, la moneda que está en el aire caerá con su cara de peligro mirando al cielo. Pero si encontramos en Dios el refugio ante la crisis y nos liberamos del temor, esa misma moneda girará y girará, pero terminara cayendo con la esperanza hacia arriba.

Le invito a vivir la vida de un niño, la de una persona que tiene a quien recurrir ante el temor para sobrellevar la crisis. Le invito a sentir la tranquilidad que le da saberse cuidado.

Cuando la moneda de la crisis está en el aire, no pierda tiempo mirándola, aproveche que ya está viendo hacia el cielo y busque un poco más arriba. Dice un Salmo en la Biblia: «¿De dónde vendrá mi socorro? Mi ayuda viene de Dios que hizo los cielos y la tierra». (Salmo 121.1-2).

Desde la seguridad de saberse protegido, lo animo a convertir cualquier crisis en éxito.

Artículo leído 956 veces
Época de «vacas flacas»
En esta nota podríamos hablar de las vacas flacas y, siguiendo el tema, del sueño del faraón, de la interpretación de José, etc. Podríamos hablar de economía, de administración sabia del dinero en momentos de crisis, de planes de austeridad, etc. Pero, en cambio, le propongo que meditemos sobre «oportunidades».
Sobre el autor
Carlos Barbieri es miembro del equipo evangelístico de Luis Palau desde el año 1982 y director de producción de los festivales que organiza la asociación. Es fundador y director del Instituto Biblico Luis Palau.
 
Artículos relacionados
 
¡No Te Rindas!…
 Pastor Victorio García Barbon
 
¡Sea usted mismo!
 La espera de fracasos + el temor al fracaso = fracaso.Satanás no quiere que usted cumpla el plan de Dios para su vida porque usted es parte de su última derrota.
 
¿Cuál es el hogar de sus sueños?
 “¿Sueña con un hogar que nunca tuvo o un hogar que nunca tendrá? ¿La depresión, la enfermedad o mil y una dificultades diferentes le han cambiado sus sueños en una pesadilla? ¡Hay esperanza!”
 
¿De aquí a dónde voy?
 “Nada en la vida debemos temer. Sólo necesitamos comprenderlo.”
 
¿Demasiado viejo para oír la voz de Dios?
 “El joven Samuel ministraba a Jehová en presencia de Elí, y la palabra de Dios escaseaba en aquellos días; no había visión con frecuencia....Jehová llamó a Samuel, y él respondió: Heme aquí”.
1 Samuel 3:1-4.
 
¿Qué daño puede hacer una pequeña niña?
 Si un hombre o una mujer están dispuestos a obedecer a Dios, esto puede hacer que ocurra un cambio en el destino de millones de personas.
 
¿Qué le espera en el cielo?
 “Deseo comentarles acerca de la conexión directa que existe entre lo bien que administremos nuestra vida para Dios en la tierra, y lo mucho que el Señor nos permitirá en su bondad que lo sirvamos a Él en el cielo.”
 
Abraza el momento
 “A ninguno de nosotros nos gusta el dolor, la inseguridad, las luchas, o la frustración...”
 
Aldo Broda, un legado
 Con su pluma y su libreta, con su Biblia y su sonrisa, un hombre que hizo camino al andar. No defraudó a sus mayores, construyó una familia sobre la Roca, y sostuvo en alto la bandera de su Fe a través de los años.
 
Aliento para aquellos que buscan a Dios de una manera más rica y personal
 Dr. Henry Blackaby
 
 
 
Revista Enfoque Expolit © 2001 - 2009 • Todos los derechos reservados